Importancia de la microcirculación

Importancia de la microcirculación

Es muy importante mantener un flujo sanguíneo sin perturbaciones por el mantenimiento de nuestra salud. Si la microcirculación no funciona de forma fiable en un lugar, el intercambio de sustancias entre la sangre y los tejidos se ve afectada en ese punto. Esto significa que las células circundantes pueden no estar adecuadamente provistas con oxígeno y nutrientes y que los productos metabólicos y de degradación no se eliminan adecuadamente. Esto perjudica la función y el rendimiento de las células del cuerpo afectadas y de los sistemas orgánicos formados por las células. Se puede decir, por tanto, que el estado funcional de un sistema orgánico viene determinado en gran medida por el estado funcional de su microcirculación.

EFECTOS DE UNA MICROCIRCULACIÓN ALTERADA

Los cambios son lentos y a menudo pasan desapercibidos durante mucho tiempo. Al principio la persona puede sentirse débil y con menos energía ya que a las células les falta la energía necesaria. Los músculos se regeneran peor después del esfuerzo físico, el sistema inmunitario está debilitado y, a consecuencia, la susceptibilidad a ciertas enfermedades aumenta y los procesos de curación disminuyen.

A modo de resumen:

-La falta persistente de energía en las células conduce a un debilitamiento del rendimiento físico y mental general.

-El sistema inmunitario está debilitado, por lo que aumenta la susceptibilidad a las infecciones.

-Dependiendo del tejido afectado, puede haber limitaciones en la función de los órganos y trastornos crónicos de los órganos con enfermedades secundarias adicionales.

-En enfermedades preexistentes aumenta el peligro de un empeoramiento de su desarrollo.

-Los procesos regenerativos y curativos ralentizan.

-El límite de carga para cualquier forma de estrés disminuye. El estrés puede tener un impacto negativo más rápido en nuestra salud física y mental.

MEDIDAS PARA MEJORAR LA SALUD VASCULAR

Estimular la microcirculación alterada es algo pero igual de importante es contrarrestar las causas de la perturbación. Además del tratamiento de las enfermedades subyacentes (por ejemplo, diabetes mellitus, hipertensión arterial, aumento del colesterol), los pacientes tienen que repensar su estilo de vida y sus hábitos alimenticios y eliminar en la medida de lo posible las influencias nocivas. Esto incluye evitar fumar y, si es necesario, reducir el exceso de peso. Las personas que se alimentan de manera equilibrada, hacen ejercicio regularmente y tratan de reducir el estrés, contribuyen en gran medida a la protección de sus vasos sanguíneos y el éxito general del tratamiento.

Mejora de la microcirculación

La influencia de la microcirculación sobre las enfermedades descritas y algunas otras sugiere un enfoque terapéutico: la estimulación dirigida de la microcirculación con el fin de aumentar la circulación sanguínea en los vasos sanguíneos más pequeños y así mejorar el intercambio de sustancias entre la sangre y las células.

El flujo sanguíneo en los vasos sanguíneos más grandes puede ser parcialmente regulado por medicamentos, que influyen en la dilatación y constricción de los vasos a través de estímulos nerviosos y señales químicas. Los microvasos en cambio, no tienen receptores para recibir estas señales. Por lo tanto, los movimientos periódicos de la pared vascular de las arteriolas de pequeño calibre no se pueden controlar con medicamentos pero pueden ser estimulados por estímulos mecánicos locales con la ayuda de la terapia físico vascular.